Capitulo 1:Chau Amiga.
Tarde del 12 de julio, no distinta a las demás, decidí invitar a Bianca a la plaza del barrio.Resplandeciente, como siempre, con una sonrisa
de oreja a oreja, me esperaba en la puerta de su casa.
La salude y caminamos…
Paradas en la esquina, a tan solo una cuadra de la plaza, esperamos que el semáforo se pusiera en rojo…Cruzamos y todo sucedió demasiado rápido. Vi como aquel auto azul se acercaba hacia nosotras, luego recuerdo ver el cuerpo de Bian golpear el parabrisa y de repente su hermoso vestido blanco, rojo como un rosa quedo.
Después de eso desperté en el hospital…Abrí mis ojos y mama estaba junto a mi, sonrío de verme despertar al igual que yo cuando la vi Junto a mi. Pero mi sonrisa se desvanecio al ver a Bianca en la camilla de al lado, cubierta de pies a cabeza, con una sabana. Sabía que la había perdido...
Me sentía desvastada. Había perdido a mi mejor amiga de la infancia. Era a quien yo admiraba, me sorprendía su manera de ver las cosas, el entusiasmo que le otorgaba a cualquier cosa que hacia. Disfrutaba de la vida minuto a minuto, era soñadora, sensible, sentimental, humilde, simpática, divertida y les aseguro que con solo mirarla te hacia sonreír…
A un mes de aquel episodio, todavía me quedan secuelas. Por las noches suelo tener pesadillas y aunque parezca patético, aun en las tardes en las que no tengo nada que hacer, marco en el teléfono el numero de Bian y espero que su voz me atienda, lo cual no sucede.
Hoy iré a casa de sus padres a ayudarlos con la mudanza, quieren empezar de cero, muy lejos del lugar del accidente.
Y acá estoy, parada frente la casa, vivimos tantos momentos juntas en ella que me da nostalgia volver a entrar. Cada rincón me trae recuerdos, sentimientos, momentos inolvidables.
Subí a su habitación y todo esta tal cual ella lo había dejado.
Me senté en su cama y me quede en silencio. Observe todo por ultima vez y me pare decidida a irme…Pero algo me intrigo, debajo de la cama sobresalía una caja.De curiosa que soy,me agáche, la agarre y me fui de allí. Salude a los padres, y fui directo a casa.
Ya mas tranquila, me senté junto a la ventana de mi habitación apoye la caja sobre mi cama e intente abrirla. Pero estaba totalmente cerrada, no tenía un candado, sino tres. Si soy curiosa, lo se. Pero la intriga me gana y el ver que esta tan bien asegurada me hace sospechar que algo escondia, quizas ese mundo perfecto que yo me imaginaba, después de todo no era tan asi…